lunes, 22 de febrero de 2010

Malentendido

La hija regresa a casa después de años de haberse ido, llora desconsoladamente pues sabe que a su familia, muy católica y de misa, no le va a gustar lo que les tiene que decir.

Su padre le pregunta: Donde estuviste tanto tiempo, sin siquiera escribir? Desgraciada!, ¡No sabes cuanto ha sufrido tu madre!

-Perdón, papá, pero es que me he vuelto prostituta...

-¿Como?, ¿Que?, ¡Lárgate inmediatamente de esta casa!

-¡Desvergonzada, inmoral, perversa, mala hija.

Sabes perfectamente que en nuestra casa somos católicos practicantes!.

Sinvergüenza, no te quiero volver a ver...!.

-Si papá, ya me voy... lo siento, te comprendo, sabia que ustedes no me aceptarian y solo vine a dejarle a mamá este abrigo de mink y a darle las escrituras de una casa en la Riviera Francesa , una cuenta de 500.000 dólares para los estudios de mi hermano

y a ti papito... este reloj Rolex con diamantes y también a entregarte estas llaves de un Porche Turbo último modelo, que está afuera en la puerta...

-Hijita..., ¿En que dijiste que te has convertido?

-En... prostituta, papá.

-Uuufff! Que susto, había entendido ¡PROTESTANTE!, pasa cariño, pasa...


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